domingo, 13 de marzo de 2022

POLITIQUEROS COMEÑOS A LA ORDEN

 

Quiero aprovechar este domingo 13 de marzo para ceder mi lugar en el blog al autor de uno de los más hilarantes pero no por eso menos real y certera descripción del pendejo peruano. Roberto Ramírez Manchego es el afamado periodista peruano, autor de la siguiente nota:



El club de los pendejos


“Vivimos en una sociedad en la que abundan los clubes de pendejos. La pendejada es un recurso, un oficio, una manera de ser y estar. Los códigos de la pendejada se aprenden a muy temprana edad y se actualizan constantemente: un aprendizaje para la vida, que dura toda la vida. Hay pendejos de toda condición: hay pendejos sin plata y pendejos con dinero; cultos e incultos; pendejos intelectuales, pendejos académicos, artistas pendejos; existen profesiones que albergan pendejos entre sus miembros: abogados pendejos, médicos pendejos, periodistas pendejos, ingenieros pendejos. La pendejada es omnisciente: está en todo y en todos.

Aristóteles decía que el ser humano es un ser sociable por naturaleza: zoon politikon. La pendejada toma nota de ese aserto: el pendejo es ante todo un ser social. No hay pendejo a solas. La pendejada implica dinamismo, convenciones, silencios: no hay pendejo solitario. El quid de la pendejada se resume en una palabra: adaptación. El pendejo sabe adaptarse, sabe callar y sabe defender su cuota de pendejada. La pendejada es también una esfera de beneficios, una prerrogativa del ser pendejo.

La pendejada ha hecho tradición. Cualquiera puede ser un pendejo, nadie está libre de pendejada: pendejos los que se pintan como inmaculados siendo ellos mismos unos grandes pendejos. Sin embargo, no hay que caer en el relativismo: hay pendejos y pendejos. Los seres humanos vivimos de acuerdo a una escala de valores, algunos toleran bien algunas situaciones y otras les parecen intolerables. Cada uno tiene su propia tabla de valores. Una escala de valores que puede estar divorciada de los valores imperantes en la sociedad: en ese conflicto los que priman son los valores sociales.

En el Perú la pendejada es el pacto social que federa las subjetividades: todos somos, en distintas formas, pendejos. O todos hemos cometido actos pendejos alguna vez. El abanico de la pendejada es variopinto como la cola de un pavo real; amplio como la sonrisa de un acordeón.

Pendejo es el político corrupto: este tipo de individuo es una tradición en nuestro país. La pendejada en política es marca de la casa. El político pendejo es el patriarca de los pendejos en nuestro país: en Perú, político pendejo es casi un pleonasmo. Pendejo es el alcalde que promete a manos llenas; el congresista que una vez llegado al parlamento dice, con sinvergüencería, que las promesas de campaña no se tienen que cumplir. Pendejos son los asesores que patean la corrupción de sus jefes al adversario, los que inventan procesos, los que critican la corrupción ajena y no la suya. Son pendejos los consultores que se pintan como imparciales y que callan la pendejada mientras están asalariados: cuando termina la chamba se convierten en justicieros sociales, en indignados.

Pendeja es la intelligentsia que calla lo que le conviene, pero se pinta de comprometida y sólo critica la podredumbre en la casa del vecino. Pendejos los contratos amañados: experiencia 15 años, título de bachiller; pendeja la prensa oficiosa: la prensa que solapa sus intereses, pero agudiza la mirada, ahí donde no va a recibir ninguna prebenda. Pendejos los operadores políticos, que medran en los intersticios del poder y que camaleónicamente intentan pasar como honestos, como decentes, como justos.

Pendejos los abogados que inventan triquiñuelas para favorecer a sus clientes y perjudicar a la sociedad; pendejas las corporaciones farmacéuticas, que inflan los precios y perjudican a la sociedad; pendejos los profesores que se enquistan en las cátedras, los que creen que la universidad es su feudo, su chacra. Pendejos los jefes déspotas, los dictadorcillos de oficina, los reyezuelos de fórmulas administrativas.

La pendejada se aviene, muchas veces, con la inmoralidad: la inmoralidad es lo común; todos la conocemos, no necesita definición.

Inmorales los que no respetan las normas mínimas de civismo, de elemental cohesión social, los que viven en las fronteras de toda convención; los que orinan en la calle, los que beben en la vía pública, los indiferentes, los antisociales, los que no se implican en política, pero critican a los políticos, los ociosos que critican la ociosidad ajena, pero no la suya; los mentirosos que se indignan con la mentira y con el engaño, pero inventan farsas sin dificultad; los procaces que juegan a ser decentes; los infieles que han agudizado sus sentidos para la infidelidad ajena, mas no para la suya; los vocingleros, los farsantes.

Inmoral Julio Sosa que, en Cambalache, decía que los inmorales nos han igualao, pero vivía una vida excesiva en Buenos Aires; inmoral Wilde con eso de que la experiencia es el nombre que le damos a nuestros errores; inmoral Rousseau, que escribió Emilio o la educación y dejó a sus hijos abandonados en distintos orfanatos; inmoral Burroughs con su almuerzo desnudo, que dizque fue hecho con la técnica del collage y no se entiende un carajo, inmoral Carlos Castaneda con la enseñanzas de Don Juan, que nunca existió y cuyas enseñanzas se las inventó el mismo;  inmoral Kapuściński cuando falseó su relato sobre la caída de Haile Selassie; inmoral Guillaume Apollinaire y sus caligramas, inmoral Duchamp, que hizo pasar como arte un inodoro y generó una retahíla de seguidores imitándolo.

Desde un punto de vista técnico la inmoralidad no existe: morales somos todos los seres humanos con libertad de elegir; la moralidad es libertad de elegir, los humanos elegimos o decidimos. Puede haber moralidad adaptada a las normas sociales o moralidad que va en contra de las normas, moral del cura, moral del buen samaritano, moral del bondadoso o moral del avieso, incluso aquel que actúa al azar posee una moral: una moral aleatoria. Y la pendejada como viveza solamente existe en nuestros lares; en otros países ser pendejo es ser tonto. Aprendamos a hablar con propiedad.”


Tomándome la libertad de comparar la realidad del pendejo peruano expresada por Ramírez Manchego con la realidad de los politiqueros comeños, vemos que nada escapa de la burla y desenfado del autor. Es fácil hacer comparaciones con el político pendejo que promete y promete hasta que lo mete, del candidato a alcalde que ofrece el cielo y la tierra a los electores, ese que ofrece trabajar codo a codo con su hermano trabajador municipal y de la mano con el vecino para luego si te vi no te conozco, del congresista que jura y rejura que él sí cumplirá sus promesas de campaña, ese que, de ganar, luego con pana y elegancia te dice que las promesas de campaña son como los sueños de Calderón de La Barca: solo sueños…

Pendejo es el alcalde que dice que no repetirá los “errores” de su antecesor, y vuelve a contratar o designar a los mismos pendejos sin título profesional, sin experiencia ni capacitación. Y cuando los tiene, los ubican en áreas que ni en broma conocen. Son esos que, bien dice Ramírez Manchego, tienen títulos, diplomas, certificaciones, maestrías y doctorados; sí, digo yo, pero vía internet en Universidades o Institutos en La Patagonia o Cabo de Hornos…

En Comas suenan fuerte nombres conocidos, que como por extraño sortilegios se parecen como una gota de agua sucia a otra más sucia y pestilente… Billegas, Saldaña, Robinson, Jean Pool, Alexis, dijeron por ahí… Y cuidado que tampoco escapa de estas agudas descripciones el periodista o comunicador pendejo, mermelero, que ve sus sueños de opio convertidos en realidad cuando llegan las campañas electorales y vende por doquier sus publirreportajes sin los respectivos disclaimers.


miércoles, 9 de marzo de 2022

¡NO MÁS MENTIRAS…!

 

Cuando hace muy poco reían y celebraban a forro la disposición fiscal que parecía poner punto final a los sufrimientos de Raúl Díaz Pérez, alcalde de Comas y su eterno compinche de fechorías, William Valladares Escobedo, gerente de Seguridad Ciudadana, ante una denuncia por el presunto Delito de Peculado de Uso en agravio del Estado (Municipalidad de Comas), la decisión tomada de manera irregular por el fiscal anticorrupción de Lima Norte Marco Antonio Santa Cruz Urbina, tenía todos los visos de ser una decisión con una grosera falta de argumentos, por decir las cosas de una manera diplomática y un tanto suave. La verdad que no nos asombra la decisión de este sujeto elevado a una categoría de “héroe” anticorrupción, sin mayores méritos, salvo los 9 años que lleva entornillado en el cargo; al igual que su tocayo Marco Antonio Carrasco Campos no hay nada en sus activos que merezcan destacar. Por eso cuando fue notificada la disposición Nº 02 del 12 de abril de 2021, que disponía NO FORMALIZAR NI CONTINUAR CON LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA, sabíamos que las cosas no iban ni remotamente a quedar tranquilas, al menos no para el denunciante. Y en efecto, de manera casi inmediata presentó la respectiva queja de derecho, que ha encontrado eco en los predios de la fiscal Superior Dra. Ruiz Hurtado, que luego de una muy severa investigación del accionar de Santa Cruz a lo largo de los meses que “investigó” la denuncia se olvidó de tomar sus declaraciones a dos de los principales actores de este sainete, los denunciados Raúl Díaz Pérez y William Valladares Escobedo, increíble pero cierto, así como también le dio, al parecer, amnesia selectiva para realizar unas cuantas diligencias propias de una investigación preliminar fiscal.

Por otro lado, vemos que al alcalde Raúl Díaz no le entran balas, de su GM no vamos a decir algo porque el tipejo está pintado solo para estampar su firma en lo que le sea necesario, cuando en 2020 un ciudadano comeño denunciaba los nombramientos indebidos, así como las aceptaciones indebidas de cargo de Lem Margot Ramírez Rojas como Tesorera y William Valladares Escobedo en la subgerencia de Seguridad Ciudadana de Comas, por no contar con el perfil requerido tanto en el MOF del municipio comeño como en SERVIR; agreguemos a esta situación el informe Nº 006-2020-OCI/MC, que señala una docena de “funcionarios” de la gestión Díaz Pérez que no tenían título profesional vigente, experiencia ni la capacitación necesaria para el puesto, entre ellos los denunciados por el referido denunciante, durante todo el tiempo que duran las investigaciones realizadas en el tercer despacho de la 11 FPPCLN, a cargo de la fiscal Edith Pacora, lo único visto es una desidia y negligencia que pareciera tener como objetivo aburrir o cansar al denunciante. Tanto que esta conducta fiscal ha motivado que este solicite revisar la carpeta fiscal para ver lo actuado hasta la fecha.

Una imagen vale más que mil palabras y esta captura de pantalla de SUNEDU nos demuestra inobjetablemente que Valladares Escobedo recién obtuvo su “título” profesional en mayo de 2019.

Cabe precisar que, desde diciembre de 2020, la fiscal a cargo tiene en su poder el informe de la DECONO con las conclusiones de la investigación a cargo de esa unidad policial; inclusive en marzo de este año se amplío la denuncia contra varios dizque funcionarios ediles de la actual gestión, como es el caso del Puma Carranza como subgerente de Cultura y Deporte, increíble, este mediocre jugador de “fubo” registra una resolución de alcaldía nombrándolo funcionario municipal, ahora se rumora, en predios comeños, que en dicha denuncia se estarían agregando los nombres de Pedro Goñe Blas como subgerente de Promoción Empresarial, quien cuenta tan solo con un título en Ciencias Políticas; Misraim Arioc Vía Huerta, con un bachillerato en Administración de Empresas para el puesto de subgerente de Control y Operaciones; y el responsable de la subgerencia de Estudios y Proyectos, que debiera estar en manos de un ing. Civil o arquitecto, pero que increíblemente figura a nombre de un supuesto economista, Rubén Luis Vega Alva, desconocido en SUNEDU, solo por citar tres casos.

Han pasado varios meses desde esas fechas y las cosas siguen peor. Valladares Escobedo sigue en su cargo inamovible, con investigaciones fiscales de por medio, y una suerte de obsesión por mantener en sus puestos a esos seudo comandos Tucuy Ricuy,

Se siguen pagando publireportajes televisivos a precio de oro a la prensa mermelera,  pero  lo que no sabemos es qué los motiva o quién paga esos publicherrys, porque gratis no son. Ya no falta nada para que empiece la transferencia de documentos a la Contraloría General de la República como parte previa de la Transferencia final al alcalde electo en octubre de 2022. Es aquí donde vamos a tener sorpresas de todo calibre.

Para terminar, ¿piensa, el jefe del DEPINCRI COMAS, solicitar al procurador de la PNP denunciar al jefe del Serenazgo de Comas por violencia y resistencia a la autoridad al negarse a entregar la información solicitada por la PNP sobre los nombres y apellidos completos de los seudo comandos Tucuy Ricuy?

Hasta donde se sabe, esos tipejos no son trabajadores municipales de Comas, ya que no cuentan con relación laboral alguna con la Municipalidad de Comas, ni están inscritos en el Registro Nacional de Serenos. Pero existe documentación del propio municipio comeño y de la SUNEDU que deberían ayudar a poner punto final, sin duda alguna y sin que quede el menor resquicio por donde pueda huir de la justicia, a este sujeto impresentable y enemigo declarado del respeto por la ley y el orden. A los hechos nos remitimos.

Claro como agua de manantial, la Resolución de Alcaldía Nº 0141-2019-AL/MDC, que designa como subgerente de Serenazgo de Comas a William Valladares Escobedo, lleva fecha del 09 de abril de 2019, cuando aún no contaba con título profesional, de nada. Para mentir y comer pescado, hay que tener mucho cuidado…, mentirosos de porquería...








sábado, 5 de marzo de 2022

¿“ARMAS NO LETALES” PARA LOS SERENOS DE COMAS? Una iniciativa legislativa de Raúl Díaz Pérez sin pies ni cabeza

 

A propósito de la no muy reciente propuesta legislativa para la autorización de uso de las llamadas “armas no letales” ((https://rpp.pe/columnistas/wilsonhernandezb/armas-no-letales-para-los-serenos-es-la-solucion-noticia-1202445), que Raúl Díaz Pérez promociona en estos últimos días, conviene efectuar algunas precisiones “menos letales”.

En primer lugar, es necesario que, Raúl Díaz Pérez, le diga la verdad al pueblo comeño si la iniciativa legislativa aprobada por el Concejo de Comas, con el Acuerdo de Concejo Nº 027-2021/MDC, de fecha 04 de Agosto-2021, es una iniciativa seria y que cuenta con los estudios de rigor, que incorpora análisis especializados, de los funcionarios responsables de la seguridad ciudadana de Comas, o de alguna consultoría o empresa especializada en el rubro, que se ha nutrido de la opinión de los vecinos a través de sus diferentes representaciones sociales o instancias y mecanismos de participación y/o apoyo a la Seguridad Ciudadana y a la Policía Nacional, etc…

Pero por lo visto no ha sucedido ni lo uno ni lo otro.

Y si revisamos esta página y media del Acuerdo de Concejo Nº 027-2021/MDC, que aprueba el llamado “Proyecto de Ley que incorpora el uso de Armas No Letales de última generación para el Serenazgo Municipal y modifica los Artículos 7º, 8, 11º y 20º de la Ley Nº 31297, Ley del Servicio del Serenazgo Municipal” (que ha sido escondido y vedado al común de los mortales), no vamos a encontrar ni un solo Informe u opinión de la Subgerencia de Serenazgo, ni de la Gerencia de Seguridad Ciudadana, de la que depende, ni, asimismo, ni un solo pronunciamiento de la Comisión de Regidores 2021 de Seguridad Ciudadana, Fiscalización y Transportes, en ese entonces presidida por Willy Bruce Paredes Calla, o de la Comisión de Regidores de Asuntos Jurídicos, en ese entonces presidida por Richard Martín Arroyo Segura (responsabilidades recaídas en estos siniestros personajes, de acuerdo al Acuerdo de Concejo Nº 001-2021/MDC  del 13 de Enero-2021).

Como si esto fuese un asunto político y de poca importancia, y demostrando el poco o nulo respecto por los representantes del Ministerio del Interior y la Policía Nacional en el ámbito del distrito de Comas, tampoco se verifica ni un solo pronunciamiento del Comité Distrital de Seguridad Ciudadana de Comas -CODISEC, vigente a la fecha del acuerdo municipal, instancia presidida por el mismísimo alcalde, y en la que, por Ley, participan los Comisarios de la media docena de Comisarias del Distrito de Comas.

Es decir, en Comas, salvo el Gerente de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad, con el mísero Informe Nº 370-2021-GAJ/MC, al que nadie eligió, y que sabe tanto de armas como un biólogo de agujeros negros o John Giraldo de Derecho, nadie más ha expresado absolutamente ninguna opinión sobre el referido proyecto de iniciativa legislativa, un proyecto que, como los nombres de los efectivos del mal llamado Comando Tucuy Ricuy, permanece en la sombra y el desconocimiento absoluto del pueblo comeño, y hasta de los mismos funcionarios municipales.

¿Pero por qué interesa tanto que esta iniciativa se haga pública?

Básico y elemental, porque a tenor de las conferencias y entrevistas brindadas por el alcalde, parece que el alcalde comeño es el único que conoce la formula y el contenido de la iniciativa efectuada en nombre del pueblo comeño:

Porque se trataría de autorizar el uso de armas “no letales”…

Porque se trataría de armar a los serenos con estas “armas no letales”…

Porque nadie sabe a qué armas se refiere la iniciativa…

Porque nadie sabe el grado de responsabilidad penal que implicaría su obtención, almacenamiento, custodia, y uso.

Porque nadie sabe si, efectivamente, se estarían proponiendo, obligatoriamente y a la vez, la modificación del Código Penal, y la propia Constitución, al incorporar un órgano distinto al constitucional, como el nuevo capaz legal del uso de la fuerza en nombre del Estado. Recordemos que solo las FF AA y la PNP son las responsables legalmente de la aplicación de esta ley.

Porque, además, nadie sabe qué y por qué quiere modificar el Artículo 7 de la Ley 31297, Ley del Servicio de Serenazgo Municipal, que dispone las obligaciones del sereno municipal.

Porque nadie sabe qué y por qué quiere modificar el Artículo 8 de la Ley 31297, Ley del Servicio de Serenazgo Municipal, que establece los derechos laborales del sereno municipal.

Porque nadie sabe qué y por qué quiere modificar el Artículo 11 de la Ley 31297, Ley del Servicio de Serenazgo Municipal, que establece las Funciones de los centros de capacitación de serenos municipales.

Porque nadie sabe qué y por qué quiere modificar el Artículo 20 de la Ley 31297, Ley del Servicio de Serenazgo Municipal, que dispone el equipamiento de los serenos municipales.

Evidentemente, tanto secreto en un debate necesariamente público, sobre aspectos tan importantes para la vida y la seguridad ciudadana, nos hace sospechar que en la mentada iniciativa legislativa del alcalde comeño, no solo hay mucho ruido y pocas nueces, sino harta mentira y mucho contrabando, y eso es lo que salta a la vista, cuando no se habría cumplido con lo más elemental de los supuestos ordenados en la técnica legislativa, establecidas por el sentido común y la Ley Nº 26889, Ley Marco para la Producción y Sistematización Legislativa, y el D.S. N° 008-2006-JUS, que aprueba su reglamento, que disponen la organización y estructuración de las iniciativas legislativas, con elementos tan esenciales como imprescindibles, entre otros no menos importantes:

-       Una Parte expositiva o exposición de motivos,

-       Otra parte dedicada al Análisis costo beneficio de la propuesta, y,

-       Aquella dedicada al Análisis del impacto de la vigencia de la norma en la legislación nacional, tal y como se ordena con acápites 1.1.2, 1.1.3 y 1.1.4 del numeral 1.1 del Art. 1 de la citada Ley Nº 26889, exposición, análisis de costos e impacto, que no se ven por ningún lado.

 

Visto desde ese ángulo, el alcalde, al parecer, se ha dedicado a vender humo y montarse sobre una justa indignación y miedo frente al avance de la delincuencia común, para distraer a la opinión pública de su desastrosa gestión.

ALGUNAS IDEAS SUELTAS EXPRESADAS POR ESPECIALISTAS EN EL USO DE “ARMAS NO LETALES”

Veamos qué nos dicen los especialistas sobre este tema.

La calificación de arma "no letal", es un término ambiguo, vago e impreciso, y, aparentemente, solo implica la inexistencia de muerte o daño severo, directamente relacionadas con la utilización del artefacto.

Este extremo no se ha diseñado en la propuesta legislativa, craso error cuando se trata de la autorización de uso de “armas” para uso civil intensivo, cuyas consecuencias son perfectamente previsibles en el cuerpo del objetivo.

La simple pregunta del daño y los efectos que se producirían, la severidad o permanencia, el daño colateral u otro, nos revelan que se encuentran entre los supuestos de esta no novísima propuesta.

En el diseño de la propuesta legislativa, el daño físico, un componente de riesgo importantísimo en cualquier propuesta de uso de la violencia legal, y más aún si trata del uso de “armas”, no se halla definida, catalogada, cuantificada, ni limitada, ni siquiera nombrada como probable consecuencia.

Corresponde evaluar los efectos que producen los armamentos "no letales", a fin de evitar, a priori, clasificarlos o catalogarlos como inocuos o no letales.

Si el propósito es no matar, sino "incapacitar", el uso del armamento "no letal", suena atractivo y hasta preferible en defensa de la vida, pero resulta engañoso pretender que el daño siempre y mayoritariamente será “menor” y cuantificable, y que permitirá tan solo un daño “permisible” por el afectado o la sociedad.

Y es engañosa también, porque la propaganda del alcalde promociona el uso exclusivo de una pistola de balas de goma, pero el concepto genérico de “arma no letal”, usado en la iniciativa legislativa, nos remite a un arsenal bastante más amplio en el mercado, que ya ha generado una inicial resistencia, tanto por el riesgo que generaría para quienes lo portarían, como para los ciudadanos que se encuentren en medio de un operativo o intervención, lo que los convertiría en un probable daño colateral en el más común de los escenarios.

Los expertos señalan que si llegara a estimarse la cantidad o concentración de energía que podría considerarse "no letal" o productora de daño temporal o inocuo, también pueden determinarse las cantidades y concentraciones que pueden ser letales. Y tal como se establece entre la diferencia de un veneno y la droga, es la dosis la que finalmente determina el efecto letal.

Es infantil pensar que dichas reglas o especificaciones serán seguidas al pie de la letra en un real teatro de operaciones, generalmente complicado, y al fragor del combate.

En forma absolutamente práctica, no existe manera de predecir el uso de una bala de goma o varias dirigidas a un solo objetivo, a distancias variables, en un mismo escenario, a diferentes partes del cuerpo, y concluir que en todos los casos es inocua y temporal.

Como también es infantil pensar que dichas “armas no letales” no constituyan riesgo para los propios serenos; al igual que ocurre con las armas de reglamento de los efectivos policiales.

En forma absolutamente práctica, no existe manera de predecir el uso de una bala de goma o varias dirigidas a un solo objetivo, a distancias variables, en un mismo escenario, a diferentes partes del cuerpo, y concluir que en todos los casos es inocua y temporal.

Y todo este debate incipiente, pero importante, es el que no ha propiciado ni permitido Raúl Díaz Pérez, y es la ausencia de la exposición técnica de las ideas fuerza de la iniciativa legislativa, la que demuestra que la propuesta de Raúl Díaz Pérez es simple y llanamente una farsa total, y que, lamentablemente, solo existe de nombre.

Evidentemente no ha evaluado a los sujetos de un probable escenario ideal: El gobierno local representado por el Sereno, La sociedad representada en el Vecino, y el Infractor social materializado en el delincuente o infractor, además de sus diferentes motivaciones, y los diferentes escenarios de riesgo probable y calculado.

UNA OPINIÓN MUY IMPORTANTE

A propósito de esta propuesta, hace poco el Economista e investigador Wilson Virgilio Hernández Breña, Investigador CONCYTEC con Código Renacyt: P0050399), Investigador Asociado de GRADE-Grupo de Análisis para el Desarrollo, y especialista en importantes líneas de investigación tales como: violencia, seguridad ciudadana, justicia y género, nos ha regalado un interesantísimo artículo de opinión, que abona en este debate (https://rpp.pe/columnistas/wilsonhernandezb/armas-no-letales-para-los-serenos-es-la-solucion-noticia-1202445), y por su importancia y actualidad lo reproducimos íntegramente:

 

ARMAS “NO LETALES” PARA LOS SERENOS: ¿ES LA SOLUCIÓN?

Una de cada cuatro personas ha sido víctima de la delincuencia en el Perú. Esta angustiante cifra nos presiona a luchar con fuego contra el fuego. En el Congreso lo saben. Han dado un primer paso para darles armas “no letales” a los serenos. Con esto, por fin, se acabará la delincuencia, ¿cierto? No, en realidad, no.

13 de Junio del 2019 9:09 AM | Actualizado el 13 de Junio del 2019 9:11 AM

Wilson Hernández B.

“Las armas “no letales” buscan incapacitar temporalmente a una persona. Se usan para evitar que el conflicto escale, controlar masas, ejercer defensa personal, evitar escapes, etc. Las más comunes son las pistolas a balas de goma y los generadores de voltaje (más conocidos en el Perú como paralyzers).

La constante inseguridad en el Perú ha creado un negocio en base a estos implementos. Este año se ha proyectado que los peruanos gastaremos 60 millones de soles en ellos, un 40% más que el año anterior, según el Diario Gestión.*

El universo de armas “no letales” es tan diverso como creativo. En Estados Unidos la policía cuenta con un spray que arroja espuma inmovilizante (seca casi al instante limitando la movilidad del sujeto, lo que hace fácil atraparlo). Hay también armas que aturden (como bombas de luz y/o sonidos), emisores de ondas microondas con el mismo objetivo, así como otras armas “no letales” que disparan redes y bombas apestosas.

Frente a los avezados, los serenos armados podrán hacer poco y, por el contrario, se expondrán a mucho. | Fuente: Andina


Lejos de creer que las armas “no letales” son la solución, es importante plantear seis aspectos en torno a esta propuesta de ley aprobada por la Comisión de Defensa y Seguridad Ciudadana hace pocos días.

Primero, debemos llamarlas armas menos letales, no armas “no letales”. Por ejemplo, los mismos fabricantes de generadores de voltaje han reconocido que pueden causar muerte contra personas que usen marcapasos.

Segundo, lo “menos letal” puede causar daños graves. Al respecto, la preocupación principal está en las pistolas con balas de goma. Sus proyectiles varían en tamaño (3 a 5 centímetros) y peso (5 a 40 gramos), y la fuerza del impacto es alta. Las balas de goma viajan a más de 400 kilómetros por hora y pueden causar daños severos, especialmente en zonas blandas del cuerpo. Y si a alguien no le preocupa la vida de un delincuente, piense en los posibles daños colaterales (transeúntes cualquiera).

Ya en el 2015, Amnistía Internacional puso la voz de alerta. Afirmaron que las armas no letales usadas por la policía afectan derechos humanos, pueden causar fuertes daños a la salud e incluso pueden propiciar casos de tortura. Desde su punto de vista, algunas de estas armas deben ser eliminadas y otras empleadas solo bajo estricta regulación.

Tercero, las armas menos letales desnaturalizarían la función civil del Serenazgo. Hace un par de años, ya lo había advertido el IDL. Coincido. Desnaturaliza su rol al introducir un componente de control mediante el uso de la fuerza y posible letalidad.

Cuarto, creo que los serenos pueden y deben usar ciertas armas menos letales, pero no otras (como las pistolas con balas de goma y quizás los generadores de voltaje). La espuma movilizante o los lanzadores de redes los considero viables. Todo esto debe acompañarse de regulación adecuada, capacitación, supervisión, apoyo psicológico para serenos, bajo un claro enfoque de derechos.

Pero el quinto punto es más elemental. ¿Es que la delincuencia existe o prolifera porque justamente los serenos se pasean con pitos y no con armas menos letales?

Las causas de la delincuencia son otras. Sus soluciones también. Si hay gente robando en moto, hay que identificar los patrones de rutas y anticiparlos. Si hay ladrones que arranchan carteras, las cámaras de seguridad deben estar interconectadas, detectar estos hechos automáticamente (se puede con ciertos algoritmos de inteligencia artificial) y atraparlos. Nada de esto se logra dándole balas de goma a los serenos.

Aquí viene un sexto punto importante. Las armas menos letales son útiles cuando el delito ya se ha cometido. No son armas preventivas. Son reactivas. Y esa capacidad para saber reaccionar, manejar un arma, saber apuntar y accionarla, no se logra ni con un mes entero de capacitación. Se logra con la práctica. Mucha práctica. Y particularmente, uno no entra a ser sereno con la previsión de quedarse cinco años en la labor. Es un trabajador muy inestable laboralmente.

Entonces, ¿para qué sirven las armas menos letales? Hace unos años, un sereno lo explicó muy bien durante una mesa de trabajo organizada por la Defensoría del Pueblo: “Esas armas [menos letales] sirven para tumbar al borrachito que quiere romper la luna del banco”.

Frente a los avezados, los serenos armados podrán hacer poco y, por el contrario, se expondrán a mucho. En contextos como este, cuando sea evidente que las armas menos letales fracasaron, surgirá la tentación de autorizar por ley que los serenos empleen armas de fuego. Esta posible situación futura, ya la vimos en el pasado. En el 2014, lo sugirió el grupo parlamentario Gana Perú (http://bit.ly/1QcSChq).

Es positivo debatir sobre el uso de armas menos letales. Lo incorrecto es creer que esto soluciona un problema (inseguridad, victimización y percepción de riesgo) que necesita de múltiples enfoques y diversos actores. El Serenazgo es uno de ellos. No el principal.”.

Este es el tipo de trabajo que el Politólogo y ex asesor del Congreso de la República (con más de 15 años de “experiencia”), Raúl Díaz Pérez, ha evitado…

¿Por qué?

No lo sabemos, pero el circo irrespetuoso, montado por Raúl Díaz Pérez, tiene todas las características de una maniobra distractora, y sospechamos que ni el mismo Raúl Díaz Pérez cree en las bondades del arroz con mango que ha sacado bajo la manga, y, lo que es peor, ni los más de 15 años de “asesor parlamentario” en el Congreso, le han servido para elaborar una propuesta más o menos inteligente, medianamente estudiada, fundamentada, motivada, con análisis de los beneficios y el costo social de la iniciativa, etc.


Atte.,



Salomón Márquez


miércoles, 2 de marzo de 2022

A 10 MESES DEL FINAL DE LA CORRUPCIÓN MÁS PAVOROSA DE COMAS

 

Cuando en enero de 2019 Raúl Díaz Pérez asumía el control del gobierno municipal de Comas, decíamos que este sujeto empezaba su gestión al revés, no empezó con la clásica luna de miel entre vecinos, contribuyentes, empresarios y mypes, sino al revés, empezó con una luna de hiel que se mostró, desde el saque, con los funcionarios de confianza que designó el alcalde.

Desde el inicio Díaz Pérez le declaró la guerra a los comeños en todos los frentes. Designó a gente impresentable en los cargos de máxima importancia, como el primer Gerente Municipal, quien tuvo que salir a los pocos meses por ser muy mediocre e inepto para el cargo. El resto de funcionarios, en su gran mayoría, fueron gente que llegaba de Carabayllo, y esto guarda relación con la omnipresente figura de Omar Gálvez Núñez como asesor, en las sombras, de Raúl Díaz Pérez, la misma labor que ya había realizado con Rafael Álvarez Espinoza durante casi 3 años y medio, sin que hasta la fecha sepamos de algún PAD de por medio.

En 38 meses de gestión municipal que le ha impuesto Díaz a Comas, hemos visto pasar infinidad de gente muy ineficiente, incapaz, sobre todo corrupta hasta la médula, el deterioro institucional de la muni comeña es de tal magnitud que pasarán muchos años para poder recuperarnos de este inmenso daño, eso sin contar con un hecho gravísimo, de tal magnitud que son pocos los que han logrado captar en toda su dimensión lo que representa este atentado contra los trabajadores municipales en primer lugar, y contra el pueblo comeño y su clase empresarial, comercial y emprendedores.

Estamos hablando de la aterradora cantidad de gente que deja esta nefasta gestión con la alfombra roja tendida para lograr la reposición laboral soñada y con sueldos elevadísimos para personas que realmente no se lo merecen. No hay un solo político precandidato que postule a la alcaldía, un solo dirigente vecinal, y por supuesto, un solo dirigente sindical que haya  levantado su voz de protesta contra esta desgraciada herencia que nos está dejando el chugurino.

Esa pesada sobrecarga laboral va a impedir que cualquier alcalde pueda hacer una buen labor, porque quién puede trabajar con una sobrepoblación de incapaces, ineptos con sueldos astronómicos y con un ADN corrupto al 100 %. Con esta herencia, la población laboral de MUNICOMAS sobrepasaría los 1,200 trabajadores y la plata se iría en gastos comunes, y no se podría hacer una puta obra en los próximos cuatro años. Saldaña y Villegas no van a abrir la boca ni a palos; Gupioc y Bañes, lo mismo; Jean Pool y Wilfer, de igual manera.

¿¡Hay algún outsider que tenga las pelotas necesarias y diga basta ya, carajo!?

Ni los robos  de las grúas, ni los asaltos en Trapiche (con el cuento de las licencias de construcción) sin que Comas le haya dado habilitación urbana hasta la fecha, ni los contratos leoninos con REPERSA, los contratos con la ex NIISA por la leche, nada les conmueve a los politiqueros baratos como para que levanten su voz de protesta. ¿Y saben por qué…?

Sencillo, porque todos o casi todos sin excepción quieren hacer lo mismo. Y para colmo de males, en Comas y Lima Norte no tenemos una prensa comprometida con el pueblo, con los vecinos, con los empresarios y mypes, con los emprendedores, solo tenemos puros mermeleros  ávidos de plata fácil con sus caricaturas de programas de TV digital, en entrevistas pagadas y pactadas de antemano con sus entrevistados. Eso, señores, no es prensa, es pura y rica mermelada

Pero qué tan responsable de esta situación es Díaz Pérez. Por sí mismo, sabemos que no es capaz de resolver un crucigrama del Trome, así que aquí hay algo más, y es obvio que este mono con metralleta, como el 99 % de los demás alcaldes peruanos no pueden ni deben seguir contando con la nefasta autonomía municipal que les brinda la Constitución Política del Estado a través del ARTÍCULO 194. - Las municipalidades provinciales y distritales son los órganos de gobierno local. Tienen autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia.

¡Increíble pero cierto! ¡Qué saben los burros de alfajores! Estos mononeuronales gozan de autonomía en temas que ningún sensato empresario privado con dos dedos de frente dejaría a una de estas amebas o protozoos.

Artículo 6. Servidores de confianza. El número de servidores de confianza en ningún caso es mayor al cinco por ciento del total de cargos o puestos previstos por la entidad pública en su cuadro para asignación de personal o cuadro de puestos de la entidad, según corresponda; con un mínimo de dos y un máximo de cincuenta servidores de confianza. Corresponde al titular de la entidad pública la determinación de la ubicación de los servidores de confianza.

Para poner punto final a este desmadre, veamos qué dice el art. 17  de la ley 27972: Designar y cesar al gerente municipal y, a propuesta de éste, a los demás funcionarios de confianza.

Es decir, la frase mono con metralleta queda chica a estas alturas, es como darle el botón nuclear al mismo mono, solo que con armas nucleares, que un tipejo como Raúl Díaz Pérez acompañado de 15 pendejos que fungen de regidores, y en la práctica no son más que una manada de burregos (hibridos de burros con borregos) que levantan la pezuña previa aceitada; de oscuros asesores que no responden a nadie, y que salvo alguna delación de último minuto no sabemos a qué se dedican, salvo por supuesto a robar, extorsionar y ponerle en bandeja al alcalde cualquier adefesio legal para justificar sus robos.

En 38 meses hemos tenido, seguimos teniendo, cualquier cantidad de vagos a discreción como funcionarios de confianza en puestos de gerentes y subgerentes, sobre todo en las áreas más sensibles de la administración municipal. Allí están a la vista: Gerencia Municipal, Administración Tributaria, Administración y Finanzas, Desarrollo Económico y Gestión Territorial (¡increíble pero cierto! la OM584-2020 desapareció la gerencia de Desarrollo Urbano), Promoción Empresarial está en manos de un politólogo; Defensa Civil y Riesgo de Desastres en manos de un neófito en esos temas;  Gestión ambiental, que debe estar en manos de un ingeniero ambiental,  está a cargo de un profesor de secundaria; Salud y Programas sociales con una obstetra; Vaso de Leche estuvo en manos de un bueno para nada sin oficio ni beneficio; Complementación Alimentaria…, ¡vaya uno a saber…!

La inmensa cantidad de remedos de funcionarios en áreas claves del municipio comeño no hacen más que reforzar nuestra teoría inicial, la misma que mantenemos, a la fecha, de que Raúl Díaz Pérez nunca tuvo intenciones de hacer un buen gobierno ni nada que se le parezca. Entró directamente a robar con la ayuda y traición de los regidores, ante la ausencia absoluta de fiscalización, ni de los susodichos regidores, ni de los sucesivos gerentes OCI que desfilaron por ese cargo; que depende directamente dela Contraloría general de la República, pero cuyo sueldo lo paga la muni de Comas.

Con la cantidad de funcionarios que han pasado por Comas en estos 38 meses, era y es imposible hacer una gestión siquiera regular. Miren la relación de funcionarios que con una que otra ausencia perdonable han dirigido los destinos de nuestro distrito:





LA SISA Y LAS NIÑAS : ANA Y SHAKIRA 💰

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