EL MINIMO NIVEL DESDE DONDE SE EMPIEZA A HACER POLÍTICA ES EN EL ÁMBITO LOCAL , ahora bien, se supone que el aspirante a político es una persona implicada en la vida política de su distrito, de modo tal que, básicamente un político es un ciudadano que se dedica a los intereses públicos en general y que en las sociedades democráticas participa con su opinión, con su filosofía política, con su voto, con su participación y con sus capacidades en las decisiones que se han de tomar para organizar todo los que afecte a los intereses públicos. Hay varios niveles de participación en la política de la sociedad.
EN LA MAYORIA DE PAISES EL ORDENAMIENTO JURÍDICO CONSIDERA A LOS POLITICOS ELEGIDOS O NOMBRADOS COMO REPRESENTANTES DEL PUEBLO en el mantenimiento, la gestión, y la administración de los recursos públicos. Dicho ordenamiento considera que un político debe velar por el interés general de los ciudadanos y mantenerse dentro de una ética profesional de servicio al pueblo y no hacia sí mismo.
Los políticos suelen emanar de asociaciones, grupos de interés, generalmente de partidos políticos o de órganos estructurales de la sociedad en la que desarrollen su actividad profesional. Básicamente las personas que se dedican a la política intentan lograr que sus ideas sobre la organización del bien público se realicen conforme entienden de forma partidista.
Pero esta versión casi angelical que
hace Wikipedia de los políticos no coincide en nada con la dura realidad, al
menos no en nuestro país. Nos hablan de políticos que hacen vida partidaria,
que forman parte de un partido o movimiento político, pero en la practica
sabemos que eso no es verdad, son rarísimos aquellos que postulan a un cargo
público y proviene de elecciones internas de un partido político y no de un
vientre de alquiler. En el Perú tenemos los llamados cascarones o combis
electoreras, donde hay que pagar para viajar, para postular a un cargo de
alcalde, por eso tenemos “partidos” que se forman solo para las elecciones y
luego, chau, hasta más vernos.
Los politiqueros o politicastros que llegan a conseguir la tan ansiada, deseada, alcaldía, lo hacen generalmente al segundo o tercer intento y a esas postulaciones les llaman “quehacer político”, en Comas por ejemplo hemos tenido casos como el de Nico Kusunoki: agarro la alcaldía al cuarto intento; Ulises Villegas que recién chapó la alcaldía a la segunda. Hay otros casos como el de Pablo Mendoza en Carabayllo, Alfredo Reynaga en Independencia, Hernán Sifuentes en SMP y así en muchos más, pero aquí viene lo malo y lo terrible para los vecinos que eligieron a estos señores: cuando son elegidos alcaldes vienen los compromisos “políticos” y la concesión de obras para pagar a los inversores, además la necesidad de recuperar los invertido no solo en la campaña en la que ganaron la alcaldía sino en las anteriores que perdieron, de ahí la carencia absoluta de cualidades para ser buenos alcaldes, veamos porque.
¿Conoce usted amigo lector algún alcalde que tenga cuando menos la cuarta parte de las cualidades positivas que aparecen en esa lista? Desgraciadamente no hay alcaldes, gobernadores, congresistas en el Perú que posean, ni siquiera la cuarta parte de las cualidades que hemos preguntado, pero si preguntamos por las cualidades negativas, ahí si ya estamos hablando de alcaldes como cancha: del 99.9 % de los alcaldes peruanos.
Hay muchas
formas en las que se pueden reprochar a los políticos. La Prensa de cada país
en sus diversas modalidades de prensa
escrita, periodismo6 televisado, periodismo radial y también las redes
sociales de cada país del mundo permiten tanto a periodistas titulados y colegiados, periodistas ciudadanos y en general cualquier persona puede ejercer
a través de las redes sociales, la permanente fiscalización de la actividad de
los personajes que se dedican a la política en los cuatro ámbitos de la administración local, provincial o regional, nacional o internacional. Todos los políticos
del mundo son sujeto a observación por parte de sus sociedades que, en los
casos de países democráticos, pueden ejercer un control, que puede derivar en
apoyos o bien en denuncias o protestas y posteriormente en un voto de representación
o denegación del mismo. En los casos de gobiernos de clara tendencia
izquierdista, el interés del ciudadano es tomado como un acto malintencionado, cualquier
intento de transparencia de las actividades públicas que involucre gastos o
conductas poco transparentes, ahí salta de inmediato el calificativo de terrorismo
de la información como le llama Dina Boluarte en nuestro país y no quieren
control por parte de la sociedad, los medios de prensa o bien las redes sociales
Terminando
la presente nota, nos gustaría que el alcalde de La Victoria, Rubén Cano Altez y
su gerente OGA, Yanina Abanto Abanto, le expliquen a la opinión publica dos
hechos sumamente preocupantes de su nefasta y corrupta gestión:
En el
convenio firmado por algún funcionario de confianza del alcalde victoriano o tal
vez por el mismo alcalde con la ASOCIACIÓN DE EMOLIENTEROS de LA VICTORIA,
aparece una clausula donde se obliga a los emolienteros a proporcionar la
suma de 280,800 soles por el tiempo que dure el convenio, como una DONACIÓN,
estamos hablando de una aparente y diríamos que hasta posible extorsión ¿adónde
va ese dinero “donado” señor Cano Altez?
El segundo hecho es, ¿realmente esos sujetos vestidos como robocops criollos que intervinieron a la Sra. Flor de María Aparcana el pasado 16 de marzo son fiscalizadores o serenos?, no hemos visto ni en videos ni personalmente fiscalizadores con esos atuendos y si son locadores de servicios lo sucedido ese día sería robo agravado en banda.
ESO NO ES FISCALIZACIÓN ES ROBO AGRAVADO EN BANDA















