Luego de escribir por años en este modesto pero honrado blog sobre la corrupción municipal, encontramos en las páginas de Expreso, la columna del Dr. Luis Lamas Puccio sobre el mismo tema pero en la acertada visión de un hombre probo, honesto y digno. Cedemos este espacio como director de Noapaguenlaluzvol2 a esta sin igual opinión publicada ayer en Expreso.
Mientras la delincuencia común concentra la atención pública, otras formas de criminalidad operan silenciosamente en las altas esferas del poder político y económico.
La dimensión oculta
Lo que sucede es que,
en los últimos años, ha primado una visión distorsionada, equivocada o
estereotipada del fenómeno criminal. Se percibe la actividad criminal o
delictiva a partir de la información diaria y permanente que recibimos: el
robo, el asesinato selectivo, el secuestro, la extorsión y los delitos
violentos son los que dominan y acaparan nuestra visión del crimen en el país.
Hablamos de los
delitos comunes, fácilmente identificables o reconocibles, que se relacionan
con la inseguridad ciudadana, la inestabilidad, la violencia, el desequilibrio
y el terror que implica el crimen en todo su contexto.
El crimen ha dejado
de ser un fenómeno residual y se ha convertido en un problema de Estado que involucra a todo
el aparato estatal.
Sin embargo, de forma
paralela, también se ha venido desarrollando y consolidando una dimensión
distinta del crimen, igualmente peligrosa, aunque no presenta las
características tradicionales de los delitos comunes.
Se trata de un
conjunto de actividades particularmente perniciosas y dañinas para el contexto
social, en el ámbito de la transgresión y la infracción, aunque en este caso
más vinculadas con una dimensión furtiva y soterrada.
Hablamos de una
delincuencia clandestina, ignorada, escondida o inadvertida, que procura por
todos los medios mantenerse oculta, incluso hasta el punto de aparentar que no
existe.
Una delincuencia
invisible, amorfa y etérea que ha aprendido hábilmente a ocultarse dentro del
entramado legal y que disimula por todos los medios no solo su operatividad,
sino también a sus principales autores y las cuantiosas ganancias que genera.
Hablamos de
estructuras de poder y relaciones furtivas que hacen difícil diferenciar lo
correcto de lo incorrecto, lo ilícito de lo lícito y, menos aún, el beneficio
individual del perjuicio colectivo. Un entramado de estructuras asimétricas de
poder e influencias, en muchos casos respaldadas por la propia ley, las
autoridades y, en última instancia, la legalidad.
Delincuencia mimetizada
Se trata de una
delincuencia que no atrae ni despierta el interés y la atención del público y
que mantiene un perfil particularmente bajo y astuto.
Una delincuencia que
se desenvuelve en las esferas del poder, el anonimato, la impunidad concertada,
la legalidad y las influencias recíprocas, aunque en la práctica resulta
incluso más dañina o perjudicial que la delincuencia conocida, también
denominada callejera o urbana.
Hablamos de una
delincuencia invisible, incorpórea, amorfa, mimetizada e imperceptible, que
carece de estigmas o estereotipos para el ciudadano común y que se desenvuelve
dentro de la normalidad.
Se trata de
actividades aparentemente normales que se desarrollan dentro de empresas
legalmente constituidas, como parte de las operaciones comerciales habituales,
los negocios, los contratos legalmente válidos, los fideicomisos permitidos por
la ley y las operaciones financieras.
Me refiero a una
nueva dimensión de la delincuencia vinculada con el poder y el abuso, que se
desenvuelve con una habilidad particular para pasar inadvertida.
No requiere
violencia, amenazas, mecanismos de terror ni sometimiento mediante el miedo,
como sucede con la delincuencia tradicional.
Por el contrario,
busca aparentar una conducta plausible, loable y creíble, recurriendo en la
mayoría de los casos a los propios márgenes que permite la ley. No necesita
armas, medios violentos, intimidación ni nada parecido, pues esta clase de
actividades se despliega dentro de las estructuras societarias y del sistema
financiero permitido por la ley.
El delincuente impalpable
Se trata de reducir
al mínimo la exposición pública, con el propósito de pasar desapercibido y no
despertar la atención ni el interés colectivo.
El delincuente
invisible no aparece en las fotografías policiales, en los registros judiciales
ni en los titulares de los medios de comunicación, y mucho menos tiene apodos o
sobrenombres que permitan identificarlo, como ocurre con los delincuentes
comunes.
Hablamos de una
mutación visual y sensorial compleja y sofisticada que se desarrolla en
distintos niveles como parte de una estrategia, frente a la cual los mecanismos
tradicionales de control o fiscalización poco o nada pueden hacer.
Una enraizada
encrucijada que incluso pone en entredicho al propio derecho penal y, por consiguiente,
a la justicia como entidad rectora e imparcial.
La corrupción invisible
La corrupción
invisible constituye posiblemente uno de los ejemplos más claros de lo que
significa esta clase de delincuencia.
A diferencia del
delito común o la delincuencia callejera, que son públicos y notorios, una de
las características más resaltantes de la corrupción en general es su carácter
intangible, pues permanece oculta y encubierta durante mucho tiempo hasta que
es descubierta.
El corrupto y el
corruptor comparten un interés común: que nadie descubra sus relaciones
ilícitas. A ello se suma que no existe una víctima en particular que denuncie
inmediatamente lo sucedido, pues el perjuicio se distribuye de manera
generalizada entre toda la sociedad.
Por eso, la corrupción
posee una extraordinaria capacidad para perpetuarse en el tiempo y una gran
cantidad de casos permanece impune, sobre todo por sus vínculos con la política
y las altas esferas del poder.
Puede mantenerse
durante años y convertirse en una práctica permanente, e incluso adquirir
matices de normalidad, especialmente en sociedades altamente permeables y
vulnerables frente al poder.
Hablamos de una
licitación pública que aparenta ser correcta y transparente, pero que esconde
acuerdos previos; de una consultoría legal que justifica un pago ilícito que no
corresponde; de una empresa offshore que oculta a los verdaderos propietarios y
beneficiarios; o de una transferencia financiera deliberadamente fragmentada
para impedir que se identifique su verdadero origen.



La corrupción no es invisible como dice el buen Dr. Luis Lamas Puccio, todo lo contrario, el asunto es que se habla y mucho, pero en voz baja, la corrupción tiene ojos y oídos en todas partes y hoy en día la vida no vale nada para los sicarios que cobran propinas por matar a una persona.
ResponderBorrarLa corrupción se da sobre todo en los gobiernos regionales y municipales, en especial en estos últimos donde los alcaldes son caciques de sus señoríos, léase distritos donde gobiernan con mano de hierro, sin control alguno a vista y paciencia de las autoridades del sistema nacional de control, OCI, Procuraduría Municipal y básicamente la ausencia de fiscalización de los regidores, tanto oficialistas como opositores.
ResponderBorrarUna verdadera lastima lo ocurrido con la compañera Nelly Camacho, hoy dirigiéndose a sus labores sufrió una caída, estamos en urgencia fue evaluada ahora esperando la ecografía y rayos X, suerte amiga Nelly y pronta mejoría.
ResponderBorrarTodo sigue igual o peor en Comas luego de las elecciones, ganó Jean Pool Granados, Mónica Acuña regresó a la alcaldía para terminar sus 2 meses y 17 días y con ello ha retornado la corrupción al rojo vivo, el regreso de Deysi Linn Ortiz Tarazona como funcionaria de confianza es una clara muestra de lo que decimos, la señora no cuenta con un solo puto día de experiencia en su haber, desde su primera designación indebida en la administración pública en 2023 ya que no contaba con la experiencia general ni específica necesaria hasta cuando aceptó su designación indebida como gerente de seguridad ciudadana en Puente Piedra, a sabiendas que no cumplía con el único requisito que exige el MOF de la entidad, ser oficial en retiro de las FF AA o PNP, luego aparece en Comas, huérfana de requisitos de la ley 31419 y sin embargo fue designada hasta en dos cargos distintos, poco tiempo después fue expectorada de MUNICOMAS y ahora loa tenemos de vuelta con el mayor desparpajo y obviamente con el OK de la alcaldesa, ¿en que puesto de confianza? carajo, nada menos que en el Vaso de Leche, uy curuju, donde las papas queman y necesitan alguien que firme sin hacer preguntas, calladita no más, OCI, procurador, regidores, no se oye papay.
ResponderBorrarNos cuentan hinchas del blog que vagos y polillonas ya están jugando sus cartas con los chupamedias cercanos a Jean Pool buscando que asegurar un buen puesto en la próxima gestión, con buen sueldo y mínimo esfuerzo, nos datean que una tal Chanun y otra de nombre Melisa están ya en esos ajetreos, todo cambia para que nada cambie dice la obra inmortal de Lampedusa, El Gatopardo y eso es lo que va a ocurrir en Comas con Jean Pool.
ResponderBorrarLos gurús de la moral comeña han salido con todo a darle como piñata al "cerebro" de la campaña de Mónica Acuña, la sentencia condenatoria que le acaba de imponer la jueza Isabel Cribillero por hocicón a Aldo Torres Fierro ha servido como disparador a varios Catones criollos que le están recordando hasta la primera papilla que cagó, gente que se ocupa de cojudeces y no de la feroz corrupción que reina en la municipalidad comeña.
ResponderBorrarPERÚ 21 14/10/2026
ResponderBorrarSILVANA RIZO PATRÓN
Las tentaciones de la IA
Ando preocupada con el avance trepidante del uso de la inteligencia artificial en nuestra sociedad. Me pregunto en qué va a terminar todo esto, porque, de momento veo que se ha convertido en el médico de cabecera, psicoterapeuta, editor, agente de viajes, investigador y un largo etcétera de más de la mitad de mis amigos. No quiero ni pensar en el uso que le dan los estudiantes escolares y universitarios —porque me angustia—, ni en las consecuencias que esto pueda tener en su aprendizaje y el desarrollo de sus habilidades cognitivas. Y todo esto sin tomar en cuenta lo que ocurre a niveles más grandes —en los gobiernos, las empresas, las instituciones—, un terreno en el que no me toca ahondar.
Yoni Luciano Pillaca Loayza es el actual subgerente del Vaso de Leche en Carabayllo, este señor ingresó a la función publica en 2019 como gerente de desarrollo económico en SMP, pero, aquí hay un pequeño detalle, el MOF de SMP, recuerden que en 2019 no había la ley 31419, exigía y exige 5 años de experiencia general y 4 de específica para dicho cargo, hecho que no cumplía Pillaca Loayza, ahora en 2026 este zamarro es subgerente del Vaso de Leche en Carabayllo, no tendría nada raro si es que Pillaca no fuera licenciado en negocios internacionales, carrera que nada tiene que ver con la ingeniería alimentaria o una carrera afín, salvo mejor parecer, Pillaca haces honor a tu apellido.
ResponderBorrarLas casualidades, las coincidencias, no existen, señores, acaso es casual la designación de gente como Deysi Linn, Jenny Esther y Roberto Carlos en MUNICOMAS? una va para el Vaso de Leche y es licenciada en negocios globales, la otra va para tesorería y el tercero chapa la subgerencia de abastecimientos, coincidencia, las huevas, vale recordar que el concurso para el abastecimiento de la hojuela fue declarado nulo, eso implica un nuevo concurso, añañau, que rico pescau.
ResponderBorrar"La corrupción invisible constituye posiblemente uno de los ejemplos más claros de lo que significa esta clase de delincuencia.
ResponderBorrarA diferencia del delito común o la delincuencia callejera, que son públicos y notorios, una de las características más resaltantes de la corrupción en general es su carácter intangible, pues permanece oculta y encubierta durante mucho tiempo hasta que es descubierta.
El corrupto y el corruptor comparten un interés común: que nadie descubra sus relaciones ilícitas. A ello se suma que no existe una víctima en particular que denuncie inmediatamente lo sucedido, pues el perjuicio se distribuye de manera generalizada entre toda la sociedad.
Por eso, la corrupción posee una extraordinaria capacidad para perpetuarse en el tiempo y una gran cantidad de casos permanece impune, sobre todo por sus vínculos con la política y las altas esferas del poder"
Esto no es del todo cierto, César Burmester ha puesto en evidencia las fechorías de Evelyn Vicente desde un principio, con pruebas en la mano y todos sin excepción se han hechos los locos o los cojudos, 511 silencios administrativos positivos no se producen de un día para otro y en este caso es la producción sistemática de tres años, 2023, 2024 y 2025, sin contar con los que hay y aún no son de conocimiento público de 2026, eso no tiene nada de invisible y si mucho de protección del más alto nivel, ¿gratuita? ya pues, tan cojudos no somos.